Santiago es una ciudad llena de vida cuando la luz del día desaparece. Nace la libertad y la gente ríe con vanidad. Es un pequeño mundo, un planeta nuevo en el universo. Claro que extrañaba ver las estrellas brillar, escuchar el cantar de las aves al despertar y el sondo del viento a través de los arboles. Pero a pesar de eso, fue bonito crecer aquí. Este pequeño planeta me entregó una nueva oportunidad de vivir, me brindó herramientas para avanzar en mi futuro y antes de morir pude agradecer por las alegrías y tristezas que esta bohemia ciudad me regaló.
This Is Suicide