martes, 7 de julio de 2015

¿Qué más queda?

Completamente sola, en un mundo con una cara visible de perdición. Obsesionada con ideales que jamás llegarán a concretarse. Solo hay sueños, solo hay soledad y odio por la mujer que soy y por la mujer que no puedo ser. Tratando de avanzar, intentando levantarme de mis fracasos para poder seguir con este plan que otros fabricaron para mí. Una niña que jamás imaginó conocer tanto dolor, una niña que creía que su vida sería como los cuentos que su madre le relataba cada noche. Una vida en la cual entre la oscuridad y el odio encontraría la felicidad y alguien con quien compartir de ella. Todo lo que pensé, todo lo que anhelé, ahora se desmorona con el paso del tiempo.
Muchas veces me siento extraña. Es difícil de explicar mi manera de ser, de sentir y de pensar. Hay momentos en los cuales deseo desaparecer. Me encantaría cerrar mis ojos y poder viajar hacia un mundo de fantasías y bienestar, un lugar  en donde estoy bendita y soy realmente la persona que en la vida real no puedo ser. Sigo viviendo porque mi corazón aún late, pero mi cabeza juega conmigo a morir por segundos. Los momentos extraños los califico como depresivos, agresivos y desesperados gritos de auxilio, la famosa sigla DAD. Curiosamente en inglés esa palabra significa papá, un ser presente y ausente en mi vida: vive, puedo sentir que está junto a mí, pero a pesar de todo eso es como si no existiera. Él es una persona ausente en mi vida, un extraño que creo… jamás conoceré. Siento que todo esto pasará, aprenderé a conocerme mejor y conformarme con lo que soy. Aunque tal vez nunca ocurra y siga perdida en un mundo que no sabe vivir con una mujer tan inteligente como yo.
Mañana será otro día y así sucesivamente y tendré que seguir adelante luchando para no caer.
Existen momentos en los que mi mente viaja muy lejos de mi cuerpo. Es un momento feliz, en el cual disfruto de un lugar lejano y bonito en donde nada puede dañarme. Es mi llamado Mundo ideal. Lástima que solo sean segundos y no pueda ser un GRAN para siempre.
Nací con estos tristes sentimientos, con una visión errada del amor y ahora sufro con ello. Sufro con mis ideales y no hay razones que me ayuden a superarlo. No puedo seguir viviendo, no tengo motivos para hacerlo. Debo hallar la manera de abandonar este mundo sin que noten mi ausencia. Sé que es algo imposible, pero también sé que no muchos me extrañaran.



 This Is Suicide